Riqueza mineral de la cordillera peruana tallada en esferas de meditación de tacto sublime.
La geología de los Andes peruanos provee minerales de excepcional belleza cromática. La crisocola, conocida como la turquesa peruana, destaca por sus intensos tonos azul turquesa y verde malaquita.
El lapislázuli cordillerano fascina por sus motas doradas de pirita natural, mientras que el ópalo andino (en sus variedades verde y rosada) ofrece una suavidad sedosa al tacto que invita a la serenidad interior.